Por qué siempre tengo malos pensamientos

Hay varias razones, no excluyentes entre sí: Predisposición. Modelado de figuras de referencia (con tendencia a responder con catastrofismo, preocupación, ansiedad, pesimismo o alarmismo), Historia de aprendizaje (haber sufrido experiencias negativas o traumas).

Cambia el foco de tus pensamientos

A veces, el pensamiento negativo es el resultado de una mala perspectiva. Fíjate en el punto de vista que tomas hacia las cosas que suceden a tu alrededor.

Por ejemplo, en lugar de pensar: “Estoy pasando por un momento difícil y tengo problemas”, puedes pensar: “Creo que estoy enfrentando algunos desafíos, pero estoy trabajando en encontrando soluciones”.

Cambia tu lenguaje corporal

Tómate un momento para observar tu lenguaje corporal. ¿Estás encorvado o con una postura cerrada? ¿Frunces el ceño? Si es así, serás más propenso a tener pensamientos negativos.

Un lenguaje corporal inapropiado puede disminuir tu autoestima y provocar una falta de confianza. En ese estado emocional, es natural empezar a tener malos pensamientos.

Sal a caminar

Dado que los pensamientos residen en la mente, es fácil suponer que es ahí donde se forman. Pero eso es sólo parcialmente cierto.

ansiedad

A veces nuestros pensamientos son producto de nuestro entorno.

Por ejemplo, si estás rodeado de gente negativa, es probable que tú también empieces a pensar negativamente.

Intenta vaciar tu mente por un minuto

Cuando tu mente está corriendo a mil por hora, puede ser difícil mantener la calma. De esta forma es más difícil controlar los pensamientos, especialmente los negativos.

Un minuto de calma suele ser suficiente. La meditación puede ser muy útil y debes pensar en ella como un reinicio. Una vez que la mente está vacía, puede llenarse con algo más positivo.

Pensamientos negativos: yo sí, tú no

¿Por qué yo pienso de cierta manera y otra persona no? ¿Por qué esos pensamientos negativos vienen a mí y no a ti? La respuesta es: mi percepción e interpretación de la situación.

En Psicología decimos que es la construcción cognitiva o nuestro esquema cognitivo de una situación lo que determina que se desencadenen pensamientos negativos. Nuestros esquemas cognitivos determinan la forma en que el individuo procesa la información. Es decir, la Terapia Cognitiva basa su modelo en que las emociones, comportamientos y fisiología de las personas están influenciadas por la forma en que percibimos el mundo.

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